
27.5.08
29.4.08
23.4.08
4.4.08
Dulce compañía
26.3.08
Clasificados
Se alquila,cajón espacioso y aireado
para usos múltiples.
Excelente ubicación,
buena ventilación,
vista panorámica de los cerros;
materiales de 1º calidad.
20.2.08
20.1.08
17.12.07
Lo mejor de Supermercado Negro
Del jueves 13 al domingo 16 de diciembre 2007
de 18 a 24hs, en Bv. San Juan 1006 esq. Mariano Moreno.

"Cerramos los ojos y estamos en Navidad". Frase familiar que define que el tiempo vuela y como vuela, más vale que valga la pena. Para que valga la pena el último trimestre del año, volvimos con Mercado Negro. Pasamos de la feria del barrio y nos fuimos para el centro! Tuvimos buenos vientos ya no somos Mercado Negro de Arte, ahora somos Supermercado Negro de Arte, del cajón a la góndola, de la libreta a la caja registradora! Agrandamos la familia, el local y las ofertas!
En el 2006 'hicimos', contra todo pronóstico. Reunimos 14 artistas, que son como 150 parientes y 300 amigos de seguro... Diarios, revistas, radios, programas de televisión, de boca en boca, de mail en mail, hasta tuvimos propalación, con Don...???; ahi estuvimos. Quienes se enteraron, vinieron, se divirtieron, compraron y quieren más este año.
Ahora somos Super, más espacio, más artistas, y obvio el doble de parientes, imaginate!
Hacer, porque es la única manera que conocemos de crecer y cambiar.
Hacer, caminos, amigos, contactos, nexos, uniones, experimentos.
Hicimos, tropezamos, aprendimos, encontramos y nos sorprendimos.
Por eso volvimos.
En el 2006 'hicimos', contra todo pronóstico. Reunimos 14 artistas, que son como 150 parientes y 300 amigos de seguro... Diarios, revistas, radios, programas de televisión, de boca en boca, de mail en mail, hasta tuvimos propalación, con Don...???; ahi estuvimos. Quienes se enteraron, vinieron, se divirtieron, compraron y quieren más este año.
Ahora somos Super, más espacio, más artistas, y obvio el doble de parientes, imaginate!
Hacer, porque es la única manera que conocemos de crecer y cambiar.
Hacer, caminos, amigos, contactos, nexos, uniones, experimentos.
Hicimos, tropezamos, aprendimos, encontramos y nos sorprendimos.
Por eso volvimos.
Todo Supermercado Negro en:
22.8.07
Maldito Jorge Sánchez

El Camino del Viajero!
Ay de aquellos que han osado emprender
el Camino del Viajero!
Porque ello no les dejará ni un momento de
quietud y les substraerá de los demás intereses
de este mundo; se afanarán únicamente por
intentar satisfacer en vano su insaciable pasión
por los viajes y nunca considerarán haber
viajado lo suficiente.
el Camino del Viajero!
Porque ello no les dejará ni un momento de
quietud y les substraerá de los demás intereses
de este mundo; se afanarán únicamente por
intentar satisfacer en vano su insaciable pasión
por los viajes y nunca considerarán haber
viajado lo suficiente.
A esas almas vagabundas sólo les aguarda
desasosiego e infinita ansiedad por aprender
sin cesar sobre todos los rincones de la Tierra,
sobre la naturaleza de los seres que la pueblan,
y sobre el significado de su propia existencia.
desasosiego e infinita ansiedad por aprender
sin cesar sobre todos los rincones de la Tierra,
sobre la naturaleza de los seres que la pueblan,
y sobre el significado de su propia existencia.
Jorge Sánchez
15.8.07
Desnuda en la tienda

Necesito ropa, dijiste. Una blusa
alegre, de color subido. Y fuimos
a la tienda. La chica que nos llevó
a los vestidores se llamaba Tula.
Te queda rico, dijo, te queda de novela.
Nos metimos las dos en esa caja,
entrábamos apenas.
Como no había asientos ni percheros
te ofrecí mis brazos.
Te sacaste el vestido, la campera,
te sacaste la blusa, las hombreras,
te sacaste el turbante, la remera,
te sacaste el corpiño, la bolsita de mijo,
te miraste al espejo y me miraste
y yo vi tu pecho crudo, las costillas
al aire, y después tu corazón
como una piedra, fuerte y fatal
como una piedra.
Maria Teresa Andruetto
7.8.07
Sólo pido una explicación
Fenómeno curioso si lo hay, del mismo tenor del titular de tapa del diario del domingo "Robaban ganado usando perros mudos", chan! Ibamos caminando para el auto, un frío... el sol bajaba rapidismo, de pronto ráfagas de pájaros oscurecían el cielo. Atravezamos la plaza y lo vimos, mirá! son pájaros! no, son hojas, le respondí; te digo que son pájaros. Sólo ese árbol, todos ahí, cosa'émandinga!
respirar o no respirar esa es la cuestión
Piquete espiritual a la mudanza
¿Existen muchas cosas que sean más desgastantes que una mudanza? "el lunes hay que entregar la casa", así que ya largás con la presión del tiempo. Si a eso le sumás que hiciste la conexion de luz, pero que la brigada de conexión está de paro por tiempo indefinido, que hay que esperar en la casa nueva a los del gas, que vienen justo en el momento que saliste al kiosco y que te clavaron una semana de 8 a 6 y vas a tener que esperar otra semana más, que hay que ir a dar de baja a los servicios, el tiempo definitivamente no sobra.
Lo mejor en estos casos es siempre buscar manos dispuestas y empacar todo junto en el menor tiempo posible. Si no se parte de esta premisa se corre el riesgo de necesitar el colador que se guardó en alguna caja, vaya a saber uno cual de todas...
Lo peor de todo es cuando llevas todo el día envolviendo, guardando, tratando de organizar y te das cuenta de que te faltan siglos y que todavía no saliste del living. En esos momentos te flaquea el espíritu y querés tirar todo al corno, lamentablemente no podés y vencido seguís envolviendo, guardando, tratando de organizar.
Metido en la nube de polvo que sale vaya uno a saber de donde (si sabes pero no podés creer que se junte tanta), te empieza a picar la cabeza, te la rascás; sacás un cuadro, te pica la espalda, el dedo gordo del pie, la parte de atrás del brazo, le soplas la tierra al lomo de un libro, estornudás, la requeterremilrecontra!!!! lo ponés en la caja, intentás levantarla... imposible, la arrastrás por el piso como autito chocador, esquivando bultos, personas, muebles y la dejás con el resto. ¿Hace falta realmente guardar todos los libros que uno lee, como un fetiche de culto que te protege de que te crean burro? me pregunto por qué los guardo, "realmente me encanta tenerlos", me respondo; a algunos más que a otros... aunque quizás nunca más vuelva a abrirlos.
"La casa queda acá nomás, podemos llevar algunas cosas caminando", se escucha. Bueno llevemos la mesa, yo llevo la estructura, vos llevá la tapa. No pesa tanto, me la banco, andá adelante, pará no vayas tan rápido, guarda el árbol! dale nomás... uhhh pará pará que se me cae! ya no siento los brazos! ...Y sí! no es que uno trabaja hombreando bolsas en el mercado y tiene estado; tres horas de cargar cosas, guardar cosas, tirar cosas (que es lo que da más palcer) y te duelen músculos que ni sabías que tenías.
La mudanza es el momento perfecto para desacerse de todo eso que venís esquivando tirar por fiaca o por ese maldito valor afectivo que uno le agarra a las cosas, esa remera que da lástima, la cortina de baño, el secacubiertos; y son bolsas y bolsas de consorcio que se aglomeran en la puerta, bien amontonadas para que parezcan menos.
De pronto la casa queda vacía, o casi, están los clavos donde antes habían cuadros, los huecos donde antes estaban los taco- fishers, la marca oscura en la pared donde se apoyaban los muebles, la luz sin tamiz de los focos pelados, la sensación de vacío y de eco que te invade. Respirás hondo y te despedis, de la casa, de los momentos, de la vista del pedazo de cielo que tenías desde el patio.
Ahora hay que aprender otra vez el truco de la llave de la puerta de calle, del calor del horno que nunca es parejo; el tiempo que tarda en hervir la pava. Tenés que aprender a regular exactamente el agua caliente de la ducha antes de quemarte vivo, a econtrar las llaves de luz en la oscuridad sin tragarte todo. Esto, lo leí en un mail, es super saludable para el cerebro, gimnasia para el cerebro se llama, asi que mudaos! que hace bien!
22.5.07
16.5.07
vaya... vaya...
30.4.07
Operación Limbo: Kaput

¿No es fantástico que el limbo ya no sea útil a la visión católica apostólica romana? ¿de pronto ya no hace falta? y todos los niños que supuestamente estaban ahi, ¿se tomaron un subte directo al paraíso? Y sí, realmente era un tema que había que solucionar ya! la humanidad entera, musulmanes y budistas incluidos, no podía dormir pensando en eso; Dios mío! En una de esas tenemos suerte y en unos años diluyen el infierno y podemos empezar a visualizarnos recostados en una nube, con los rizos rubios y las alitas, tocando nuestra arpa.
Sí, quiero!
Él la vió, se acercó a ella decidido y le rompió la taza en la cabeza. Eran muy chicos pero a pesar de eso, él ya había marcado su territorio. El amor funciona así, es un flechazo y cuando se expresa de la forma más pura es muy difícil quebrantarlo.
A los 13 años, ella fue de vacaciones con su familia a Rosario y se volvieron a ver. Esta vez él no le partió nada en la cabeza pero quizás le partió la boca de un beso y en ese momento tuvieron conciencia de que iban a estar juntos. "Fue un verano muy apasionado", cuenta él, pero pronto se acabó. Prometieron escribirse y cumplieron. Las cartas tardaban mucho más en llegar de lo que la ansiedad juvenil permitía.
"¿Y se llamaban al menos?" alguien preguntó. "Era la década del sesenta y para hablar por teléfono había que ir a la central, dar el número y el telefonista te decía "volvé en tres días o volvé en una semana" para finalmente concretar la comunicación; sin contar con que era sumamente caro, era una llamada de larga distancia", argumentó él.
Pero eran otras épocas, en que uno se acostumbra a esperar y ellos esperaron. Esperaron a que los años pasaran, a que llegara el próximo verano, a que pudieran volver a verse. Sólo hubieron dos oportunidades más en cinco años, que siempre dejaban con ganas de más.
Antes de terminar el secundario, él decidió que había esperado demasiado. Juntó sus ahorros y compró un billete de tren en segunda clase con destino a Jujuy. El viaje duró dos días y medio; el los transitó con esa sensación de aventura que se siente cuando se viaja al lugar deseado, en un asiento de madera con respaldo a 90º. No primó el confort, pero él sólo pensaba en una cosa.
Tocó el timbre, Jesús abrió la puerta y le dijo: "¡¿Qué hacés vos acá?!". Ese día ella fue formalmente su novia, el viaje había dado sus frutos y seis meses después ella se estaba mudando a Rosario a vivir en lo de una tía para empezar la facultad.
Por fin el destino se puso de su lado. Se vieron todos los días, salvo en vacaciones que ella viajaba a Jujuy, nada lo impedía, ni lluvia, ni viento, ni frío, ni la humedad sofocante rosarina. Las ocho y media de la noche era la hora del encuentro, como no tenían plata, simplemente caminaban y mientras caminaban, soñaban, se proyectaban, 30 cuadras, 45, 1.000 y seguían caminando.
Hoy suman 32 años juntos desde que se casaron a los 25 y todavía están de novios, todavía van de la mano, y él le trae flores y ella lo cuida y se emociona y comparten y disfrutan. Todavía queda hilo.
A los 13 años, ella fue de vacaciones con su familia a Rosario y se volvieron a ver. Esta vez él no le partió nada en la cabeza pero quizás le partió la boca de un beso y en ese momento tuvieron conciencia de que iban a estar juntos. "Fue un verano muy apasionado", cuenta él, pero pronto se acabó. Prometieron escribirse y cumplieron. Las cartas tardaban mucho más en llegar de lo que la ansiedad juvenil permitía.
"¿Y se llamaban al menos?" alguien preguntó. "Era la década del sesenta y para hablar por teléfono había que ir a la central, dar el número y el telefonista te decía "volvé en tres días o volvé en una semana" para finalmente concretar la comunicación; sin contar con que era sumamente caro, era una llamada de larga distancia", argumentó él.
Pero eran otras épocas, en que uno se acostumbra a esperar y ellos esperaron. Esperaron a que los años pasaran, a que llegara el próximo verano, a que pudieran volver a verse. Sólo hubieron dos oportunidades más en cinco años, que siempre dejaban con ganas de más.
Antes de terminar el secundario, él decidió que había esperado demasiado. Juntó sus ahorros y compró un billete de tren en segunda clase con destino a Jujuy. El viaje duró dos días y medio; el los transitó con esa sensación de aventura que se siente cuando se viaja al lugar deseado, en un asiento de madera con respaldo a 90º. No primó el confort, pero él sólo pensaba en una cosa.
Tocó el timbre, Jesús abrió la puerta y le dijo: "¡¿Qué hacés vos acá?!". Ese día ella fue formalmente su novia, el viaje había dado sus frutos y seis meses después ella se estaba mudando a Rosario a vivir en lo de una tía para empezar la facultad.
Por fin el destino se puso de su lado. Se vieron todos los días, salvo en vacaciones que ella viajaba a Jujuy, nada lo impedía, ni lluvia, ni viento, ni frío, ni la humedad sofocante rosarina. Las ocho y media de la noche era la hora del encuentro, como no tenían plata, simplemente caminaban y mientras caminaban, soñaban, se proyectaban, 30 cuadras, 45, 1.000 y seguían caminando.
Hoy suman 32 años juntos desde que se casaron a los 25 y todavía están de novios, todavía van de la mano, y él le trae flores y ella lo cuida y se emociona y comparten y disfrutan. Todavía queda hilo.
27.4.07
Conservación de los recuerdos
Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: «Excursión a Quilmes», o: «Frank Sinatra».
Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: «No vayas a lastimarte», y también: «Cuidado con los escalones.» Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
Julio Cortazar
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