
Herman Hesse



En algunos países recibe el nombre de mano de Fátima, en alusión a Fátima az-Zahra, hija de Mahoma, y a veces ojo de Fátima, debido a que algunas versiones del símbolo incluyen un ojo. Los judíos, por su parte, con frecuencia lo llaman mano de Miriam (hermana de Moisés y Aarón) o mano cinco. La forma más extendida del símbolo es la de una mano simétrica: el dedo corazón en el centro, a sus lados el anular y el índice, un poco más cortos que el corazón e iguales entre sí, y en los extremos dos pulgares, también del mismo tamaño y algo curvados hacia afuera. A veces contiene otros símbolos, como inscripciones de carácter religioso, estrellas de David , ojos y otros elementos destinados a aumentar su poder. Típicamente aparece en forma de amuleto (pendientes, colgantes, etc.), en las puertas de las casas (a veces como aldabón), en coches y otros lugares.
Los musulmanes a menudo establecen una relación entre los cinco dedos de la mano y los cinco pilares del Islam (fe, caridad, ayuno, oración y peregrinación)
, mientras que los judíos hacen lo propio con los cinco libros de la Torá. El símbolo, sin embargo, no tiene relación alguna con el Islam. De hecho, una interpretación rigorista desaconsejaría su, a pesar de todo, extendido uso, ya que el Corán prohíbe los amuletos y la superstición en general. La jamsa la usaban ya los púnicos, quienes la asociaban con la diosa Tanit, y es probable que sea aún más antigua.Algunas organizaciones que trabajan por la paz en Oriente Medio
han adoptado la jamsa como símbolo de las similaridades culturales existentes entre musulmanes y judíos.
Tampoco me considero un turista. Creo que ser turista o viajero es una cuestión de ideología, de la forma en que uno se toma la vida y los viajes en particular. Y yo estoy enamorada de la idea de cazar la mochila y salir a descubir culturas, experiencias, personas, historias, dejando siempre abiertos los sentidos a ver que hay a la vuelta de esa esquina. Es que cuando uno es viajero, se relaja, se sensibiliza, trata de llenar el espíritu con lo que está viviendo. Esa sensación de armonia con el entorno, en la que uno se siente completamente parte de no sé muy bien qué, es la que justifica el trayecto. Otro rasgo de ser viajero es no viajar en grupos, porque los viajeros necesitamos vivir cada lugar en los tiempos que sentimos que el lugar se merece y la vara que mide eso es absolutamente subjetiva e inentendible al juicio ajeno. pero lo que nos pasa a nosotros, los pobres esclavos de la vida cotidiana y del trabajo, es que los tiempos que desearíamos tener para viajar no los tenemos y tenemos que conformarnos con lo que se puede... y es tan extenso y rebosante de cosas maravillosas un país para recorrerlo sólo en tres semanas...
Por eso creo que estoy en el medio entre ese viajero sin rumbo y el turista de pack 15 países en 4 días. Tengo la voracidad del turista por verlo todo en poco tiempo, de no perderme los imperdibles, pero también quiero ver "eso otro" y caminar donde el camino me lleve, encontrarme en lugares impensados y equilibrame con mi yo interior que no deja de agradecerme el momento.
Viajando uno crece, se enaltece, se vuelve más solidario y respetuoso; porque descubre fehacientemente que las realidades son diversas, que las visiones infinitas, que al final de cuentas todo el mundo tiene razón, que nadie es mejor que nadie.
Y cuando tomás conciencia, como viajero varado, te volvés a colgar pensando en "¡qué grande es el mundo!", cuántos lugares te faltan conocer, lo rápido que se pasan los años... y entonces empezas a calcular "si hago 2 países por año... mmm ... deberían ser tres..." y decis "la puta! ya tengo 30, qué rápido se pasa" Pero la realidad es que lo que sobran son las ganas de viajar y lo que nunca alcanza es la plata. Pero igualmente uno se las rebusca, porque viajar no es una cuestion de dinero sino de prioridades.





La organización, que secuestra los clásicos gnomos de yeso para liberarlos de "los jardincitos de las clases altas", depositó casi un centenar de réplicas en el patio de un colegio. La policía confirmó que, por el modus operandi, se trató de una nueva ofensiva de la agrupación. Las estatuas fueron secuestradas en los jardines de Francia por un comando.
El patio del colegio Ventadour, en Limoges, al centro de Francia, apareció el martes con casi noventa enanos de jardín apostados en su predio. La policía local informó que la escena se trata de una nueva acción del Frente de Liberación de los Enanos de Jardín (FLEJ), organización que se adjudicó el singular atentado.
Las pequeñas estatuas, 86 en total, fueron secuestradas de varios jardines de esa localidad y también otras comunidades vecinas, por los miembros del Frente. La organización reivindicó su acción en una carta depositada junto a las estatuas donde figura también las direcciones de las cuales fueron capturadas.
De esta manera, los miembros de la peculiar organización permitirán a los dueños de los enanos reclamarlos en la comisaría de Limoges. El FLEJ ya se adjudicó otros atentados de estas características. Se trata de una organización que lucha por la liberación de los enanos de jardín, a los que –argumentan– se priva de la libertad para adornar “los jardincitos de las clases altas, de personas que han copiado el modo de vida europeo y la forma de adornar el jardín con esa reprobable acción de colocar enanos, de igual manera copiamos nosotros la idea de liberar a nuestros amigos: los enanos de jardín”.